La burrier que pasó de las
tablas a las rejas de Santa Mónica
La
historia oculta de la burrier Lee Hefetz
Se sabe que es israelí, que cayó con droga y que fue liberada
por una cuestionada conmutación de pena. La historia de Lee
Hefetz, sin embargo, tiene muchos dobleces y caras ocultas.
Lee
no estuvo sólo tres días en el Perú, como se ha dicho. Primero
se alojó en el hostal “Casa de Huéspedes Porta”, en la calle
Porta N° 686, Miraflores, del 26 al 28 de octubre del 2003. La
agraciada rubia pagó 26 dólares, como consta en la factura Nº
0002863. Allí recibió dos llamadas al teléfono 444-6023, de
personajes aún no identificados por la policía.
El 29 de octubre se trasladó al hospedaje “Las Brujas” del mismo
distrito, donde ocupó la habitación Nº 11. Se retiró dos días
después, tal vez inquieta por lo imprevisible de su aventura. Se
presume que hasta su fallido viaje a Holanda, el 7 de noviembre
de ese año, efectuó coordinaciones con la red de
narcotraficantes que la hizo venir al Perú, y que su constante
cambio de dirección fue para no dejar huellas.
Montoba
Durante un viaje de vacaciones realizado en junio del 2003 al
Ecuador, Lee conoció al nigeriano James Montoba, en las playas
norteñas de Montañita. Según ella, fue un amor a primera vista
que la turbó, aunque hay quienes piensan que su enconada
rebeldía la hizo voltear los ojos hacia un hombre de otra raza y
cultura.
Lee Hefetz regresó a Holanda unos días después, aparentemente
con el corazón empeñado a un desconocido.
A fines de octubre viaja al Perú, a invitación precisamente de
Montoba, a quien en la intimidad o en la turbación empezó a
llamar cariñosamente “Mike”.
Droga
Las cosas cambian cuando Lee se entera de que Montoba había
modificado su itinerario de regreso y que, antes de Amsterdam
tendría que pasar por Bilbao para llevarle “unas cosas”. Allí le
entrega un maletín, pero al advertir que era droga lo que
contenía, la joven- según su testimonio- se niega al encargo.
Es en esas circunstancias en que el afable galán se convierte en
un ogro. La amenaza de muerte y ella cede al pedido. Pero el
encargo no lo dejaría en tierras vascas sino en Sao Paulo
(Brasil), específicamente a una señorita de nombre “María”, que
la encontraría en el hotel “New Center”. Por el servicio le
pagaría dos mil dólares.
El tal Montoba, sin embargo, no figura por ningún lado. Los
registros migratorios no revelan ningún ingreso a nuestro país.
O Lee proporcionó información falsa para desviar la
administración de justicia, o sencillamente éste nigeriano le
dio un nombre falso.
Capturas
Pero, al parecer, la bella Lee trató siempre de confundir a las
autoridades peruanas. Por varios motivos. Cuando Lee se acoge a
la confesión sincera, proporciona importantes datos que incluso
desembocaron en la captura en Holanda de una parte de la
organización, encabezada por el israelí Assi Aben Mush, de 29
años, quien operaba en la propia Holanda, Nueva Zelanda, España,
Japón, India, Brasil y Perú.
También fueron apresadas 17 personas más: 6 israelíes, 9
neozelandeses, un búlgaro y un ciudadano de Serbia Montenegro.
Es más, en otro momento de las investigaciones, ella refiere que
la droga debería entregársela a un “amigo israelí” en Amsterdam
y no a la tal “María” en Sao Paulo. Y que recibiría a cambio
6,500 dólares y no 2,000 euros, como dijo inicialmente.
Viajes
La Policía antidrogas ha revelado que ella no ingresó solo una
vez al Perú por lo que presumía que más de una vez sacó droga al
extranjero. Hecho que trae por tierra su versión que este
incidente de Tráfico Ilícito de Drogas era su primer “pase”.
Incluso, la propia fiscal encargada del caso, Edith Hernández
Miranda, denunció que a Lee también se le encontró un pasaje de
retorno París-Sao Paulo, por lo que se presume que volvería por
estos lares por más “encargos”. La magistrada señala que se
descarta que haya actuado bajo amenaza de muerte, toda vez que
desde el momento que Montoba le entregó el maletín que contenía
la droga le ofreció por su trabajo el dinero antes señalado y
ella aceptó.
Cuando la juez Janet Sapaico del Castillo dicta el auto
apertorio subraya que “existe peligro procesal de eludir la
acción de la justicia o de perturbar la actividad probatoria”,
por lo que confirma la detención de Lee y su ingreso al penal
correspondiente.
Actriz
En su interrogatorio de ley, Lee Hefetz declaró que era
estudiante de teatro y que además seguía fotografía. Y todo hace
indicar que la israelí era una alumna muy aplicada, conforme se
deduce por las notas que sacaba. Por ejemplo, en la asignatura
de “Biblia”, su calificación era “sobresaliente” y alcanzaba la
máxima puntuación (100). En “Matemáticas” tenía 95, en “Civismo”
90, en “Hebreo” 89, en “Literatura” 89, en “Historia” 88 y en
“Inglés” 86.
GUILLERMO CÁCERES RUPAY
COLABORACIÓN ATV NOTICIAS
La clave
La “sustancia blanquecina”
En su maleta se halló una bolsa plástica color negro
forrada con papel carbón y cinta adhesiva color negra, que
contenía una sustancia blanquecina que resultó ser cocaína: tres
kilos 948 gramos. En su vagina también se encontró un
preservativo con marihuana.
A la luz de semejante destreza en el transporte de tan letal
cargamento resulta dificil creerle a la afortunada burrier
israelí. |